Mostrando entradas con la etiqueta RELATOS PARA UN CERTAMEN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta RELATOS PARA UN CERTAMEN. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de enero de 2010

SIN SALIDA

La mujer que había dentro de mí se replegaba ante la impotencia. Cuando escapé del acosador llegué a lo que no merecía. No encontré otro trabajo por lo que tuve que dejar de pagar el alquiler. Ahora, acurrucada y aterida de frío vivo dentro de mi desvencijado coche convertido en vivienda. Siento los árboles sacudir sus grandes ramas cargadas de agua sobre mi techo de chapa. No poseo domicilio, por lo que nadie me da trabajo. Tengo vergüenza al acudir a los comedores sociales o a las duchas públicas. A veces algún policía me pone una multa por estar estacionada donde no debo.

¡ No quiero ser lo que soy pero no tengo salida!.



miércoles, 13 de enero de 2010

SOLO UN BUEN AMIGO

No sabía que aquel culo era un corazón dibujado en su honor. Era sonrosado redondo y firme. Dándole la vuelta era igual que un corazón de opereta. Lo miré con éxtasis pensando que aquella imagen iba a estar siempre en mi mente asociada a su recuerdo. Ella ignorante de mi pensamiento soltó una carcajada loca al tiempo que sacudía su cabeza, moviendo con soltura sus dorados y largos cabellos.
Tomé asiento en el sillón que estaba situado en el rincón más oscuro del camerino, contemplando cómo se maquillaba, dándome cuenta de que por mucho que la amase, yo solo sería para ella un buen amigo, que admiraba a una estrella del escenario.

domingo, 10 de enero de 2010

LA TRAPECISTA

¡Se lanzará desde el trapecio!...

Había decidido que en su última función, antes de jubilarse, haría que retirasen la red. No sé si es que tendría pensado suicidarse ese día, o quería dejar un recuerdo imborrable. Era la única mujer que a sus sesenta años, todavía actuaba como una jovencita. Lo cierto es que últimamente había tenido varios fallos y los directores del circo no estaban dispuestos a permitir que hubiera sangre en la pista. Calcularon los riesgos y contrataron a hombres fuertes para que pararan el golpe en caso de caída.
El día indicado para la despedida, alguien pegó fuego al circo.

¡ UN ENORME CANGREJO !

Cleo la levantó y allí la esperaba el alacrán.
-¡Mamá!... gritó asustada. ¡Aquí hay un cangrejo enorme!
-¿Un cangrejo en mitad de la montaña? Aléjate rápidamente, dijo su madre, ¡puede ser un escorpión!. En tres saltos se acercó hasta la piedra removida y lo corroboró. Un enorme arácnido de unos 15 centímetros, que al verse descubierto había levantado su cola segmentada y mostraba su venenoso aguijón dispuesto al asalto.
Era la primera vez que ambas, veían un bicho semejante y la madre no quiso perderse el espectáculo del ataque. Lanzó sobre el animal un pequeño palo, e inmediatamente su cola se curvó dejando caer la neurotoxina de su púa.

En estos relatos de cien palabras, no hay que contar el contenido de la primera frase, ya que es la que da lugar al desarrollo de la historia

sábado, 9 de enero de 2010

ESCONDIDA TRAS EL ÁNGULO

La malvada hipotenusa capturó a Pi, quien al verse atrapado y sin posibilidad de escapar, elevó con furia su belfo superior dejando a la vista sus afilados caninos, al tiempo que lanzaba un furibundo bufido que impresionó a Hipotenusa, que inmediatamente aflojó su presa y fue corriendo a esconderse detrás de la Esfera. Esta, que no quería formar parte de la trifulca, poquito a poco, sin que Hipotenusa se diera cuenta, fue girando suavemente por la Línea recta, dejándola al descubierto. Al darse cuenta Hipotenusa, de un salto, se subió al Cubo, pensando que este no podía girar sobre sí mismo y quedó escondida tras el Ángulo.

PLUMAS DE MARABÚ

No pude transformarme en princesa porque el imbécil seguía mirando.

Acurrucada tras el invernadero, fui sacando de la bolsa lo que había robado en la tienda. Un precioso vestido azul con plumas de marabú. Un gran sombrero blanco con una enorme rosa del mismo color del vestido y unos zapatos de altísimo tacón, con los que seguramente terminaría destrozada.

La boda a la que me habían invitado, en la que esperaba ser presentada al chico más guapo, rico e influyente, se habría celebrado.

Llevaba escondida más de 4 horas y el imbécil no se movía. Dejé todo colocado sobre la yerba y salí de allí, reptando cual soldado en trinchera.
En estos relatos de cien palabras no hay que contar el contenido de la primera frase, ya que es la que da lugar al desarrollo del la historia